MÓDULO 1: INTRODUCCIÓN AL MANEJO CLÍNICO DE SOBREVIVIENTES DE VIOLENCIA SEXUAL Y DE PAREJA

MÓDULO 1: INTRODUCCIÓN AL MANEJO CLÍNICO DE SOBREVIVIENTES DE VIOLENCIA SEXUAL Y DE PAREJA

1. Objetivos de aprendizaje

Marcha por el Día Internacional de la Mujer. 8 Marzo. Colectivo Nómada, 2018
Después de completar el módulo “Introducción” usted podrá:
  • Definir el concepto de violencia contra las mujeres y las niñas y entender las causas que la reproducen.
  • Discutir la complejidad de la prevención y respuesta a la violencia sexual y la violencia de pareja.
  • Explicar las responsabilidades del sector de salud en la respuesta a la violencia sexual y violencia de pareja.
  • Enumerar los principios rectores para brindar atención sanitaria centrada en la sobreviviente.
  • Enumerar las acciones generales que se deben tomar para adaptar o desarrollar un protocolo para el manejo clínico de la violencia sexual y violencia de pareja.

2. Carta de mujeres

Hay veces que quiero cerrar mis ojos y olvidar el pasado tan frío, tan hostil, tan pesado, es verdad que la vida da vueltas y cómo dice mi abuela “todo se paga en esta vida”. Pero mi pregunta es: ¿las cicatrices se curan?,¿El dolor pasa, pero el pedazo muerto de mi alma cuándo volverá a revivir?. Es duro afrontar una ruptura pero más duro afrontar ser parte de aquellas que eran las golpeadas, las heridas, las que “por su bien” son golpeadas.

Jamás pensé formar parte de ese grupo, siempre me consideré una mujer fuerte, independiente, viva y ante todo nadie podía doblegar mi yo, mi ser único y menos amedrentarlo, sin embargo sucedió.

Muchas veces es más fácil callar que comentar o incluso afrontar, sin embargo el dolor físico te lo recuerda, tu voz interna te recrimina e incluso te vuelves loca porque justificas la situación aceptando la culpa.

Ya han pasado cinco años y creo que he aprendido a afrontar la situación, sin embargo aquella parte de mi murió, nunca más revivió, la cautela ha formado parte de aquel hueco que quedó y sobre todo aunque el amor trate de revivirlo, es imposible olvidar.

Carta de mujer anónima
Ecuador

3. ¿Qué es la violencia contra las mujeres?

Marcha por el Día Internacional de la Mujer. 8 Marzo. Colectivo Nómada, 2018

“Todo acto público o privado de violencia de género que tenga o pueda tener como consecuencia un daño o sufrimiento físico, sexual o psicológico para la mujer, así como las amenazas de tales actos, la coacción o la privación arbitraria de la libertad en la familia o en la comunidad.” (Declaración de las Naciones Unidas sobre la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, 1993).

4. Ejercicio ¿Qué piensa?

5. Indicadores de violencia contra las mujeres

A nivel mundial, 1 de cada 3 mujeres ha sufrido violencia física o sexual infligida por una pareja íntima o agresiones sexuales perpetradas por otras personas, unas cifras que se han mantenido estables a lo largo del decenio más reciente.

En América Latina y el Caribe, se calcula que la prevalencia durante la vida de la violencia de pareja entre las mujeres y niñas de 15 a 49 años es de 25%.

Invitamos a consultar la base de datos mundial sobre la prevalencia de la violencia contra la mujer de la OMS.

Según la Comisión Económica para América Latina y El Caribe (CEPAL), en 2019, 4.640 mujeres fueron víctimas de femicidio (el número puede tener alguna variación dependiendo la tipificación que se hace en cada país).

En la mayoría de los casos, los perpetradores son parejas o exparejas de las víctimas.

Es importante tener en cuenta que estos asesinatos basados en la desigualdad de género son la culminación de una serie de actos violentos contra la mujer. Muchas veces, una relación abusiva no comienza con el asesinato, pero el abuso se intensifica y, sin la intervención y apoyo, las mujeres pueden terminar asesinadas. Leer más en: Comprender y abordar la violencia contra las mujeres: Femicidio, OMS-OPS.

Los siguientes son ejemplos de diferentes países que expresan las diversas formas en las que se manifiesta la violencia de género en la región:

Durante el conflicto de décadas en Colombia, más de 5.2 millones de personas fueron desplazadas. En los asentamientos de desplazados, los miembros de la comunidad denunciaron que la agresión física, incluida el secuestro, la violación y algunos relatos de trata, eran más probables. También se denunció la violencia de pareja íntima que pudo haber sido exacerbada por el conflicto y el desplazamiento.

Citas de sobrevivientes de ese estudio:

“[Mi esposo] solía pegarme. Me tiraba del pelo. También solía dispararme con una pistola, así que tenía que huir de la casa. Así que, después de las palizas, simplemente huía y vivía fuera de la casa, en medio de los árboles, con mi hijo.”

“Me quedé callada porque aquí nos señalan. Porque vas a esos tipo de sitios y todos empiezan a señalarte: “Oh, esa mujer fue violada. Oh, esa mujer tiene SIDA”. Tenía miedo al rechazo de mi familia o de mi novio, así que no dije nada, me quedé callada .”

Fuente: Wirtz, A. L. et al. (2014). Violencia de género en conflictos y desplazamientos: hallazgos cuantitativos de mujeres desplazadas en Colombia. Conflict and Health 2014 8:10.

  • El Perú es un país con altos índices de violencia hacia las mujeres por parte de sus parejas. Según la Encuesta Demográfica y de Salud Familiar (ENDES,2018), el 63,2% de mujeres fueron víctimas de violencia ejercida alguna vez por el esposo o compañero, siendo la violencia psicológica la modalidad más frecuente (58,9%).
  • Esta manifestación del ejercicio de poder de una persona sobre otra tiene graves consecuencias en la salud física, sexual y psicológica de las personas que la sufren y de aquellas que las rodean. Sin embargo, a pesar de que la violencia en el hogar es percibida de manera negativa por la sociedad, es también uno de los problemas sociales que más se calla y oculta.
  • “En alguna oportunidad sufrí de violencia por parte de mi pareja hasta que salí de esto, pero me dejé llevar por el qué dirán, me maltrataba, era demasiado celoso y celos enfermizos, cuando venía de trabajar me olía la ropa, la ropa interior, me buscaba los bolsillos, si encontraba papeles y me insultaba me ofendía y me pegaba me decía con quién habrás estado no me dejaba salir con mis amigas, a veces me seguía no podía salir a ningún sitio no podía hablar con una amiga, solo lloraba a solas”. (Carta de mujer de 36 a 45 años del Proyecto Cartas de Mujeres).
  • “Yo le dije que estaba embarazada y él me dijo ‘yo no sé si ese hijo será mío, hay un señor que para yendo a la casa’. Te juro que me sentí tan mal que me tomé varias pastillas, entonces llegué al hospital con un aborto. Cuando me dijo eso, ahí ya era definitivamente que no quería saber nada de él y le dije que no venga nunca más a mi casa, que no quería saber nada de él” (Testimonio de Cecilia, Voces que rompen el silencio de la violencia, Perú).

Fuente: Voces que rompen el silencio de la violencia: Concurso de Investigación sobre violencia de género.

Editado por: Pontificia Universidad Católica del Perú, 2017.

En las últimas dos décadas más de 30 millones de personas se han movilizado dentro y fuera de América Latina y el Caribe, y la mitad son mujeres. En Argentina un 4,9% de la población es inmigrante y más de la mitad son mujeres que provienen principalmente de Paraguay, Bolivia, Chile y Perú.

Durante el ciclo migratorio (origen, tránsito, destino o retorno) las mujeres y niñas están expuestas a mayor discriminación y violencia, frecuentemente son víctimas de explotación sexual y trabajos forzados, abusos físicos y laborales, exclusión y marginación. Si bien la desigualdad de género, en términos de poder, atraviesa a las feminidades, existen factores contextuales que operan como agravantes y devienen en una situación de vulnerabilidad aún más compleja (a estos factores son los que se denominan interseccionales como la edad, la discapacidad, identidad de género, etnia, clase social , entre otros).

Testimonios de mujeres migrantes que consultaron a redes de apoyo o líneas de ayuda:

“…después de 3 o 4 meses de estar bancándome todo lo que fue, me tocó regresar donde estaba él porque era la única solución económica. Pero que fue desastroso porque de ahí para acá la violencia se incrementó. Hace 4 meses decidí que no soportaba más. Pero esta vez me tuve que ir sola y dejar mis hijos”. (Colombiana, 40 años)

Fuente: Observatorio Nacional de las Violencias contra las Mujeres “Relatos de las manifestaciones de la violencia basada en género en contextos migratorios”.
Instituto Nacional de las Mujeres, (Argentina 2018)

6. Violencia contra las mujeres y las niñas como problema de salud pública

La violencia contra las mujeres y niñas ha sido reconocida como un problema de salud pública, que produce consecuencias de naturaleza aguda y crónica que merman la calidad de vida de quienes la padecen. Desde palabras ofensivas, hasta situaciones graves como el homicidio o el suicidio, la violencia se encuentran extendida en todo el mundo, en todos los sectores socioeconómicos, edades y contextos.

Los hombres y niños también pueden sufrir violencia. Ciertas formas de violencia, como la violencia de pareja o la violencia sexual, afectan en mayor medida a las mujeres y las niñas, y la mayoría de las muertes a partir de este tipo de violencia se corresponden a mujeres siendo los hombres los principales agresores. Si bien el curso se centra en la violencia contra las mujeres y las niñas, gran parte de su contenido también es relevante para los casos de violencia contra los hombres y los niños.

7. La violencia contra las mujeres tiene sus raíces en las desigualdades de género

El género como construcción social organiza la sociedad y está presente en todas las dimensiones de nuestra vida (sexualidad, reproducción y división del trabajo, entre otras). Refiere a la red de símbolos culturales, conceptos normativos, patrones institucionales y elementos de identidad subjetivos que, a través de un proceso de construcción social, diferencia los sexos, al mismo tiempo que los articula dentro de relaciones de poder desiguales.

El término “violencia basada en género” se usa a menudo para destacar que es un tipo de violencia que tiene sus raíces en las relaciones de poder históricamente desiguales entre mujeres y hombres y que perpetúan el estado de subordinación jurídica, política, social y económica de las mujeres en la sociedad (Ampliar en: Hojas informativas de la OPS/OMS sobre la violencia contra la mujer: Panorama General).

8. Formas de violencia hacia las mujeres

La violencia de pareja es la forma más común de violencia contra las mujeres.

La violencia de pareja se refiere al abuso presente o pasado por parte de una pareja íntima o ex-pareja (por ejemplo, esposo, novio o similar). Las mujeres pueden sufrir varios tipos de violencia por parte de una pareja, incluyendo violencia física, abuso emocional/ psicológico, violencia económica, comportamientos controladores y violencia sexual.

El término violencia de pareja y violencia doméstica se usan como sinónimos en muchas oportunidades, sin embargo, son términos diferentes. La violencia de pareja es aquella que ocurre entre personas que tienen un vínculo afectivo-íntimo, pudiendo producirse bajo el mismo techo o no.

La violencia doméstica refiere a la violencia que se ejerce o sufre al interior del espacio doméstico aun cuando no exista relación de parentesco entre las personas involucradas (a menudo intersecciona con la violencia intrafamiliar, la cual está determinada por la relación de parentesco de las personas independientemente del espacio físico donde se produzca).

Este tipo de violencia puede afectar no solo a las mujeres sino a niños y niñas, adolescentes y personas adultas mayores. Puede ampliar la información aquí: Hojas informativas de la OPS/OMS sobre la violencia contra la mujer: Violencia infligida por la pareja.

La violencia sexual, es todo acto sexual, la tentativa de consumar un acto sexual, los comentarios o insinuaciones sexuales no deseados, o las acciones para comercializar o utilizar de cualquier modo la sexualidad de una persona mediante coacción por otra persona, independientemente de la relación de esta con la víctima, en cualquier ámbito, incluidos el hogar y el lugar de trabajo, entre otros.

La violencia sexual puede abarcar: El uso de la fuerza, la intimidación psicológica, la extorsión, las amenazas o el abuso de poder. También se da cuando la persona no está en condiciones de dar su consentimiento.

Puede ampliar la información aquí: Hojas informativas de la OPS/OMS sobre la violencia contra la mujer: Violencia Sexual.

9. La violencia en contextos de crisis

Durante una crisis, como un conflicto armado, un desastre natural o una emergencia sanitaria, el riesgo de la violencia interpersonal aumenta, mientras que las instituciones y los sistemas de protección puedan debilitarse o destruirse.

Durante la pandemia por COVID-19, se ha agudizado el riesgo de la violencia en el hogar. Las mujeres de todas las edades, los niños y las niñas que ya vivían en situaciones violentas tienen un alto riesgo de sufrir violencia, porque pasan más tiempo en su hogar.

Varios países reportan que durante las medidas de confinamiento o “cuarentena” las llamadas a las líneas de atención o denuncias para la violencia de género han aumentado significativamente respecto al mismo período del año anterior. Para ampliar esta información puede ingresar aquí.

10. Prevención de la violencia hacia las mujeres

Juicio por femicidio de Eva Morera. Tribunal de justicia, Heredia, Costa Rica. Colectivo Nómada, 2021.

“La violencia contra la mujer se puede prevenir y sus consecuencias se pueden mitigar. Los sistemas de salud y las y los trabajadores de la salud desempeñan un papel fundamental para prestar apoyo a las mujeres, prevenir los actos de violencia y mitigar sus consecuencias negativas”

Es un paquete técnico con siete estrategias basadas en la mejor evidencia disponible y con el mayor potencial para reducir y prevenir la violencia contra las mujeres y niñas. Para prevenir la violencia es preciso solventar las desigualdades económicas y sociales sistémicas, velar por el acceso a la educación y al trabajo seguros e introducir cambios en las normas y las instituciones que discriminan por motivos de género. Hay también otras intervenciones eficaces, como los programas aplicados para garantizar la disponibilidad de servicios esenciales para las mujeres que han sobrevivido a actos violentos, prestar apoyo a las organizaciones de mujeres, reformar las leyes discriminatorias y potenciar los mecanismos jurídicos pertinentes, entre muchas otras.

Los sistemas de salud y los trabajadores de la salud desempeñan un papel fundamental para prestar apoyo a las mujeres, prevenir los actos de violencia y mitigar sus consecuencias negativas. Ampliar en: Respeto a las mujeres: prevención de la violencia contra las mujeres.

11. Sistemas de salud

Consultorio médico rural. UNFPA Perú, 2011.

¿Por qué son importantes los sistemas de salud en la atención a la violencia sexual y la violencia de pareja?

  • Las mujeres y las niñas que sufren violencia tienden a acudir más a los servicios de salud.
  • El personal de la salud suelen ser las primeras personas que atienden a las mujeres que buscan ayuda profesional.
  • La mayoría de las mujeres acuden a los servicios de salud en algún momento de su vida.

Leer más sobre el papel del sector de salud:

Fortalecer la función del sistema de salud para abordar la violencia contra las mujeres:

El rol del personal de la salud:

Para muchas sobrevivientes, los servicios de salud son el único o principal punto de contacto con los servicios de atención que pueden ofrecerle apoyo e información.

El personal de salud debe garantizar:

  • No hacer ningún daño.
  • Detectar la violencia.
  • Dar una respuesta empática.
  • Prestar atención clínica de calidad.
  • Realizar derivaciones según sea necesario.
  • Documentar la violencia, incluidas pruebas médico-legales según sea necesario.

Lo que puede ofrecerle a la sobreviviente dependerá de varios factores, incluido el tiempo transcurrido entre la agresión sexual y el momento en que acude al servicio de salud, los recursos disponibles, las leyes, protocolos, políticas y programas aplicables en cada país y localidad.

12. Estudio de Caso

A lo largo de este curso, escucharemos a Alicia, una profesional de la salud, que se encuentra preparando las instalaciones del servicio de salud en el que trabaja para la atención clínica de sobrevivientes de violencia sexual y violencia de pareja.

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Ejercicio

Todo el personal en los centros de salud que se ocupan de sobrevivientes de violencia sexual, desde el personal de recepción, técnicos y profesionales de la salud, deben estar sensibilizados/as y entrenados/as en los principios rectores para la confidencialidad centrada en la sobreviviente. El personal clínico debe recibir capacitación adicional sobre el manejo clínico de violencia sexual y la violencia de pareja.

Leer más sobre los materiales de capacitación de la OPS/OMS: Atención para las mujeres que han sufrido violencia: programa de capacitación de la OMS dirigido a los prestadores de servicios de salud.

13. Pautas para brindar atención

La atención brindada debe prestarse:

  • de acuerdo con un protocolo que se ha desarrollado/adaptado específicamente para cumplir con las leyes y políticas relevantes;
  • de manera integral, confidencial y sin prejuicios;
  • con un enfoque sobre la sobreviviente y sus necesidades;
  • con una comprensión del contexto sociocultural y las perspectivas, prácticas y creencias de la comunidad.

Recuerde: la autonomía de la sobreviviente y el derecho a tomar sus propias decisiones deben respetarse en todo momento.

Los protocolos deben incluir asesoramiento sobre aspectos médicos, psicosociales y éticos, sobre la recopilación y preservación de evidencia forense, así como sobre la derivación, apoyo psicológico y otros servicios. Fomentando la incorporación del enfoque de género, lo cual implica tener en cuenta las diferentes necesidades de las mujeres y de los hombres en todas las fases del desarrollo de políticas y programas, así como la consideración de las diferencias en la socialización de ambos sexos para el entendimiento de los patrones culturales que afectan la salud y el bienestar de las mujeres.

14. Marco normativo

Los servicios dependen de las leyes y políticas del país.

Pregúntese:

  • ¿Qué formas de violencia se consideran delitos según la ley aplicable?
  • ¿Cuáles son las leyes para el abordaje de la violencia sexual (por ejemplo, aborto)?
  • ¿Cuáles son los requisitos legales para el personal de salud con respecto a denunciar casos de violencia a las autoridades?
  • ¿La ley tiene requisitos sobre quién puede brindar atención clínica a las sobrevivientes?
  • ¿Cuáles son los requisitos legales con respecto a la evidencia forense?

15. Buenas Prácticas

URUGUAY:

La reforma del sistema de salud uruguayo iniciada en el año 2005 implicó cambios políticos e institucionales que viabilizaron la adopción de un conjunto de medidas tendientes a construir el Sistema Nacional Integrado de Salud (SNIS).

Desde el Ministerio de Salud como rector de las políticas sanitarias se le ha pedido a cada prestador de salud del SNIS que, para cumplir con las metas asistenciales, desarrolle e implemente actividades con la comunidad para la prevención de las diferentes formas de violencia contra las mujeres y las niñas, divulgar los derechos y reformular las hojas de rutas y prestaciones a las cuales se tienen acceso. Desde el Ministerio se sugiere que alguna de estas actividades se oriente a la prevención de la violencia sexual en niñas y adolescentes.

PERÚ:

Se ha desarrollado un Protocolo reciente de atención a la salud mental de víctimas de violencia en el contexto de COVID-19 ya que muchas mujeres son captadas a través de los servicios de  salud mental. Se han generado piezas gráficas y videos instructivos y fortalecido las líneas de atención a partir de este protocolo:

Versión Amigable De La Guía Salud Mental de la población Afectada por COVID-19, para La Difusión.

16. Recursos y capacidades disponibles

Evento Juventudes Ya. UNFPA El Salvador, 2019.

Considere cuáles son los recursos y capacidades disponibles.

Pregúntese:

  • ¿Existen protocolos nacionales y subnacionales para el abordaje de la violencia contra las mujeres y las niñas? ¿Existen para la violencia sexual y de pareja?
  • ¿Qué servicios de apoyo psicosocial están disponibles?
  • ¿Existe un protocolo nacional de tratamiento de ITS, un protocolo de PEP y un programa de vacunación?
  • ¿Cuáles de los medicamentos para la prevención y tratamiento de ITS, VIH y embarazo están aprobados para su uso y están disponibles en el país? ¿Qué vacunas hay disponibles?
  • ¿Está disponible la anticoncepción de emergencia? ¿Está disponible la atención integral del aborto y bajo qué indicaciones?
  • ¿Qué posibilidades hay para derivar a la sobreviviente a los servicios especializados (p.ej., ginecología/obstetricia)?

17. Derechos

Marcha por el Día Internacional de la Mujer. 8 Marzo. Colectivo Nómada, 2018

Todas las personas, incluidas las sobrevivientes reales y potenciales de violencia, tienen derecho a protección y respeto de sus derechos humanos.

DERECHO A LA VIDA SIN VIOLENCIA


El derecho a una vida libre de violencia es el derecho que tienen todas las mujeres, a que ninguna acción u omisión de la misma cause daño o sufrimiento físico, sexual, psicológico, económico o patrimonial, o la muerte, por el hecho de ser mujeres. Es un derecho humano muy importante porque deja de ser un asunto privado y exige al Estado acciones para prevenir la violencia y sancionar las acciones de aquella cuando sucede; así como atender, proteger y reparar a las víctimas y sobrevivientes.

Los servicios de salud, en colaboración con otros sectores, pueden desempeñar un papel en la comunidad identificando y abogando por intervenciones para prevenir la violencia y para promover la salud y los derechos de las sobrevivientes. La falta de reconocimiento de la violencia de pareja y la violencia sexual como un problema de salud y de derechos humanos, así como el incumplimiento de la legislación, impiden cualquier progreso real en el abordaje de la violencia basada en género, en las causas que la reproducen y en el objetivo de alcanzar la igualdad de género.

Los gobiernos tienen la obligación legal de tomar todas las medidas apropiadas para prevenir y responder a la violencia contra la mujer, particularmente la violencia de pareja y la violencia sexual. Incluye garantizar que existan servicios de salud integrales, de buena calidad, aceptables, disponibles y accesibles para todas las personas.

DERECHO A LA SALUD


Las sobrevivientes tienen derecho al grado máximo de salud que se pueda lograr. Tienen derecho a servicios de salud de buena calidad, incluida la atención de salud sexual y reproductiva, que sean disponibles, accesibles y aceptables para la mujer. Es fundamental que los servicios de salud no “vuelvan a victimizar” a las sobrevivientes.

DERECHO A LA DIGNIDAD HUMANA


Las sobrevivientes de violencia sexual y violencia de pareja deben recibir un tratamiento basado en la dignidad y el respeto. En el contexto de los servicios de salud, esto significa, como mínimo, brindar acceso equitativo a una atención médica de calidad, garantizar la privacidad de las sobrevivientes y la confidencialidad de su información médica, informar y obtener su consentimiento antes de cualquier intervención médica, proporcionando un entorno clínico seguro. Además, los servicios de salud deben ofrecerse en la lengua materna de la sobreviviente o en un idioma que pueda comprender.

DERECHO A LA NO DISCRIMINACIÓN


Las leyes, las políticas y las prácticas relacionadas con el acceso a los servicios no deben discriminar a una persona que haya sufrido violencia sexual o violencia de pareja por cualquier motivo, como raza, sexo, orientación sexual o identidad de género, discapacidad, origen o situación socioeconómica. Por ejemplo, el personal no debe negar servicios a mujeres que pertenezcan a un grupo étnico en particular.

DERECHO A LA AUTODETERMINACIÓN


El personal de salud no debe forzar o presionar a las sobrevivientes para que se sometan a un reconocimiento médico o tratamiento contra su voluntad. Las decisiones sobre recibir o no atención médica o tratamiento (por ejemplo, anticoncepción de emergencia/urgencia e interrupción del embarazo, si la ley lo permite) son decisiones personales que solo puede hacer la propia sobreviviente. En este contexto, es esencial que reciba información apropiada para permitirles tomar decisiones oportunas. Las sobrevivientes también tienen derecho a decidir si desean ser acompañadas y por quién al momento de recibir información, o ser examinadas, por ejemplo. Estas decisiones deben ser respetadas por el personal de salud.

DERECHO A LA INFORMACIÓN


Se debe proporcionar información a cada persona de forma individual. Por ejemplo, si una mujer está embarazada como resultado de una agresión sexual, el/la profesional de salud debe discutir con ella todas las opciones legalmente disponibles (por ejemplo, aborto, quedarse con el bebé o la adopción). La gama completa de opciones debe presentarse independientemente de las creencias individuales del personal de salud para que la sobreviviente pueda tomar una decisión informada.

DERECHO A LA PRIVACIDAD


Deben crearse las condiciones para garantizar la privacidad de las sobrevivientes de violencia sexual y violencia de pareja. Además de la persona que acompañe a la sobreviviente, a petición de esta, solo las personas esenciales para la prestación de atención médica deben estar presentes durante el reconocimiento y el tratamiento médico.

DERECHO A LA CONFIDENCIALIDAD


Toda la información médica y del estado de salud relacionada con las sobrevivientes debe mantenerse confidencial y privada, incluso a miembros de su familia. El personal de salud puede divulgar información sobre la salud de la sobreviviente solo a las personas que necesitan participar en el reconocimiento y tratamiento. La información confidencial puede divulgarse en otras circunstancias solo con el consentimiento expreso de la sobreviviente.

18. Violencia y salud sexual y reproductiva

Clínica del adolescente. Hospital San Juan de Dios. Costa Rica. Colectivo Nómada, 2017

La violencia interfiere en los derechos básicos de las mujeres en todo su curso de vida. Configura una barrera para el empoderamiento de la mujer y la igualdad de género.

Por ejemplo, las sobrevivientes pueden estar expuestas a la coerción reproductiva, la cual provoca problemas directos a nivel físico y mental, con efectos a corto y largo plazo.

Los servicios de salud sexual y reproductiva se consideran uno de los puntos de acceso claves para identificar, apoyar y referir a mujeres que sufren violencia sexual o violencia de pareja. Normalmente los equipos de estos servicios están formados para atender problemas asociados a ITS, sexualidad, anticoncepción y negociación sexual. Integrar estos servicios con la atención a la violencia sexual y de pareja resulta eficaz para promover la salud, el bienestar y los derechos de las mujeres.

19. Sensibilidad de género del personal de la salud

Retrato a Heyda, Adolescente Madre. Territorio Indígena Cabecar Tayni, en feria de salud. Sixaola, Limón. Colectivo Nómada, 2017

El personal de salud debe, como mínimo, evitar fomentar las desigualdades de género y promover la autonomía y la dignidad de las mujeres:

  • ser conscientes de la dinámica de poderes y de las normas que perpetúan la violencia contra las mujeres;
  • reafirmar el valor de las mujeres como personas;
  • respetar la dignidad de las mujeres;
  • escucharlas, creerles y tomar con seriedad lo que ellas dicen;
  • abstenerse de culparlas o juzgarlas;
  • ofrecerles información y orientación para ayudarlas a tomar sus propias decisiones.

20. Directrices centradas en la sobreviviente

Estas son las directrices que guían la atención centrada en la sobreviviente:

  • Garantizar la seguridad física de la sobreviviente, de las personas bajo su cuidado y de quiénes apoyan a la sobreviviente.
  • Garantizar la privacidad y la confidencialidad.
  • Respetar los deseos, los derechos, y la dignidad de la sobreviviente, y en el caso de niños y niñas, guiarse por el interés superior de la niñez.
  • Asegurar la no discriminación.

Un enfoque centrado en la sobreviviente requiere de programas que consideren los derechos humanos y las necesidades puntuales de la sobreviviente en el centro de sus diseños. El enfoque tiene por objetivo establecer un entorno de apoyo en el que se tengan en cuenta los derechos de la sobreviviente y se la trate con dignidad y respeto. Ayuda a promover la recuperación de la sobreviviente y su capacidad para determinar y expresar necesidades y deseos, así como a reforzar su capacidad para adoptar decisiones sobre posibles intervenciones.

21. Atención integral y multisectorial

Centro de desarrollo juvenil. Ayacucho, Perú. UNFPA Perú. 2011

Varios servicios y sectores deben coordinar sus actividades para garantizar que las sobrevivientes de violencia reciban atención integral. Esto debe incluir:

  • servicios de salud mental y apoyo psicosocial;
  • servicios de salud;
  • servicios sociales;
  • servicios para asegurar la seguridad y protección;
  • servicios para el acceso a la justicia.

Para saber más sobre los servicios esenciales para las sobrevivientes de violencia, ver:

Paquete de servicios esenciales para mujeres y niñas que sufren violencia.

Atención Integral

Como equipo multisectorial, es importante establecer redes y vías de derivación bien definidas, sistemas de comunicación, mecanismos de coordinación y estrategias de seguimiento.

Situaciones de emergencia

En los contextos de crisis humanitaria pueden establecerse mecanismos de coordinación en materia de violencia de género para promover una respuesta integral a las sobrevivientes.

Para obtener más información sobre los servicios para sobrevivientes de violencia de género en contextos de crisis humanitaria, visite:
Directrices para la integración de las intervenciones contra la violencia de género en la acción humanitaria (IASC, 2015).

Atención posterior

Establecer atención posterior a una situación de violencia sexual o violencia de pareja en un programa de atención médica requiere acciones en 3 niveles:

Asegurarse que todo el personal de la salud está capacitado y comprende el manejo clínico en caso de violencia sexual, incluida la prevención de embarazos no intencional a través de la anticoncepción de emergencia (AE), la prevención de las ITS y la provisión de profilaxis post-exposición (PEP) para VIH.

  • Mostrar pautas de tratamiento en la pared del consultorio, incluida la dosis correcta de antibióticos PEP e ITS.
  • Proporcionar el esquema anticonceptivo de emergencia más eficiente para reducir los efectos secundarios.
  • Garantizar la confidencialidad médica.
  • Usar un formulario de examen médico estándar.
  • Mantener los archivos en un lugar seguro y cerrado.
  • Asegurarse de que su servicio esté adaptado para adolescentes y que tengan acceso a él.
  • Proporcionar a pacientes conocimientos precisos sobre la efectividad de la anticoncepción de emergencia, la prevención de ITS y PEP para VIH.
  • Crear un folleto informativo con un lenguaje adecuado y accesible, que incluya información sobre anticoncepción de emergencia, prevención de ITS y PEP, así como otros temas que considere de interés en su programa.
  • Tener una lista de control con los puntos que deben cubrirse en el tratamiento-orientación para garantizar que se brinde la información correcta a la sobreviviente.
  • Ofrecer asesoramiento de calidad. Conozca bien el mensaje que va a transmitir.
  • Desarrolle puntos de conversación o respuestas recomendadas para preguntas clave con la finalidad de garantizar que todo el personal transmita el mismo mensaje.
  • Enfatizar al personal de salud y a la comunidad que es fundamental que las sobrevivientes vengan tan pronto como sea posible después del incidente.
  • Que el establecimiento de salud brinde espacios formales para líderes y lideresas de la comunidad, grupos de mujeres, organizaciones juveniles, etc., para informar sobre la problemática de la violencia sexual y la violencia de pareja.
  • Establecer enlaces de referencia con servicios comunitarios, de asesoramiento, y otros programas como los de VIH-SIDA, etc.
  • Usar los medios de comunicación disponibles en la comunidad para difundir un mensaje claro y coherente (es posible que deba adaptar este mensaje de acuerdo a la población objetivo y al medio de comunicación).
  • Desarrollar carteles y materiales de comunicación.
  • Ofrecer formación formal sobre los tratamientos, dirigidos a absolver dudas de trabajadores/as de servicios comunitarios y otras personas que trabajan en la respuesta a la violencia contra mujeres y niñas en la comunidad.
  • Centrarse en la repetición muy regular de algunos mensajes clave, correctos y simples.
Protocolos

La información de este curso se puede utilizar para elaborar un protocolo con toda la información necesaria para que el sector de salud atienda adecuadamente a una sobreviviente de violencia sexual o violencia de pareja.

Para desarrollar estos protocolos, se deben tomar en cuenta lo siguiente:

  1. Identificar los servicios, organizaciones y miembros de la comunidad que estén involucrados/as en el cuidado de las sobrevivientes de violencia.
  2. Convocar reuniones con el personal de salud y miembros de la comunidad.
  3. Crear una red de referencia entre los diferentes sectores involucrados en el cuidado de las sobrevivientes.
  4. Identificar los recursos disponibles y las leyes, políticas y procedimientos nacionales relevantes.
  5. Desarrollar un protocolo de atención clínica, específico para cada situación, utilizando este curso como guía.
  6. Formar al personal de salud para usar el protocolo.

Para adaptar la información de este curso a un protocolo local, considera estas herramientas de la OPS/OMS:

DERIVACIÓN

Es posible que los recursos para atender adecuadamente a las sobrevivientes no estén disponibles en todos los lugares. Puede que sea necesario derivarla a otros servicios. Algunos de estos podrían ser:

  • Hospitales y otros centros de atención médica;
  • profesionales capacitados en salud mental;
  • servicios de apoyo psicosocial;
  • asesoramiento y pruebas voluntarias de VIH;
  • servicios de planificación familiar;
  • servicios de aborto legal y seguro;
  • asistencia legal.

Asegúrese de conocer los recursos disponibles en su área. Desarrolle una guía de recursos actualizados de los servicios en su área y agregue esa información a su protocolo.

Buena Práctica de Perú

El Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre Servicios Esenciales para las Mujeres y las Niñas sometidas a Violencia, es una iniciativa de colaboración entre ONU Mujeres, el UNFPA, la OMS, el PNUD y UNODC que tiene por objetivo proporcionar un mayor acceso a un conjunto de servicios esenciales y multisectoriales para todas las mujeres y niñas que han experimentado violencia de género. Perú es un país piloto en la implementación de este Programa. En ese marco se ha fortalecido los Centros de Emergencia Mujer, logrando la implementación de un centro de atención integral en el establecimiento de salud del municipio de Piura, Perú.

Link portal Paquete de servicios esenciales en el Perú:
https://pcserviciosesenciales.pe/

Link video de la experiencia del primer Centro de Emergencia Mujer en un establecimiento de salud:
https://youtu.be/kmbBZVjYunU

Principales resultados:
https://pcserviciosesenciales.pe/resultados/#modelos-atencion-articulada

22. Estudio de Caso

Alicia ahora está pensando en los problemas relacionados con la atención en su centro para atender a sobrevivientes de violencia sexual y violencia de pareja.

Seleccione Reproducir para ver el video. Seleccione “CC” para activar subtítulos de texto.

EJERCICIO DE COMPRENSIÓN

Seleccione todas las respuestas que correspondan. Luego seleccione “Comprobar” para verificar su respuesta

USTED HA FINALIZADO EL
MÓDULO 1

PUEDE PASAR AL
MÓDULO 2

Tenga en cuenta que este curso incluye fotos de personas de la región, pero estas imágenes no son específicamente de sobrevivientes de violencia sexual o violencia de pareja íntima. En caso necesario, se obtuvo el consentimiento informado.

  • ACNUR: Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados.

  • AE: Anticoncepción de Emergencia.

  • ADN: Ácido desoxirribonucleico.

  • ALyC: América Latina y el Caribe.

  • APV: Asesoramiento y pruebas voluntarias (para el VIH).

  • ARV: Antirretroviral (ARV por su sigla en inglés).

  • CEPAL: Comisión Económica para América Latina y el Caribe.

  • CICR: Comité Internacional de la Cruz Roja.

  • CLADEM: Comité de América Latina y El Caribe para la Defensa de los Derechos de la Mujer.

  • CORONAVIRUS (Cov): Los coronavirus (CoV) son una amplia familia de virus que pueden causar diversas afecciones, desde el resfriado común hasta enfermedades más graves.

  • COVID‑19: es la enfermedad infecciosa causada por el coronavirus que se ha descubierto más recientemente (diciembre de 2019).

  • DT: toxoide diftérico y tetánico.

  • DTP: toxoide diftérico , tetánico, y contra la tos ferina.

  • DIU: Dispositivo Intrauterino.

  • DATOS NO IDENTIFICADOS: Los datos se describen como “no identificados” cuando no pueden vincularse a un individuo o grupo específico. Con este fin, todos los identificadores personales como el nombre de la persona, el lugar de residencia, la ubicación y fecha del incidente se eliminan en un conjunto de datos o registros. Puede ser necesario considerar la eliminación de otros detalles para evitarle la posible identificación ( de individuo o grupo específico). Por ejemplo, si solo hubiera un pequeño número de mujeres en una región determinada, podría ser posible vincular registros de datos que incluyan la edad de las personas de este grupo. En este caso la edad debe eliminarse de un conjunto de datos o registro.

  • ELISA: Ensayo inmunoabsorbente ligado a enzimas.

  • HBIG: Inmunoglobulina contra la hepatitis B es una inmunoglobulina humana que se usa para prevenir el desarrollo de hepatitis B.

  • IASC: International Astronomical Search Collaboration-Comité Permanente de Colaboración entre Organismos.

  • IDP/PDI: Persona desplazada internamente.

  • ITS: Infecciones de Transmisión Sexual.

  • LESIONES POR FUERZA AGUDA: herida provocado por una fuerza aguda.

  • LESIÓN POR FUERZA CONTUNDENTE: La lesión por fuerza contundente se produce cuando un objeto contundente golpea un objeto contundente o una superficie.

  • NNA: niños, niñas y adolescentes.

  • OMS: Organización Mundial de la Salud.

  • ONGs: Organizaciones No Gubernamentales.

  • ONU: Organización de las Naciones Unidas.

  • OPS: Organización Panamericana de la Salud.

  • PEP: Profilaxis Post Exposición.

  • RPR: Reagina Plasmática Rápida.

  • SIDA: Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida.

  • SSyR: Salud sexual y reproductiva.

  • Td: Toxoide tetánico y toxoide diftérico reducido.

  • TEPT: Trastorno de estrés postraumático.

  • TIG: inmunoglobulina antitetánica.

  • TT: Toxoide tetánico.

  • UNFPA: Fondo de Población de Naciones Unidas.

  • UNDOC: Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito.

  • UNICEF: Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia.

  • VCI: Violencia contra la infancia.

  • VHB: Virus de la hepatitis b.

  • VIH: Virus de inmunodeficiencia humana.

  • VIOLACIÓN: Penetración físicamente forzada o coaccionada, aunque sea leve, de la vulva o el ano, utilizando el pene, otras partes del cuerpo u objetos. El intento de hacerlo se conoce como intento de violación. La violación de una persona por dos o más perpetradores se conoce como violación en grupo. La violencia sexual puede incluir otras formas de agresión que involucran un órgano sexual, incluido el contacto forzado entre la boca y el pene, la vulva o el ano.

  • VIOLENCIA DE GÉNERO (VBG): Término global para cualquier tipo de acto dañino que es perpetrado contra la voluntad de una persona y que se basa en diferencias socialmente atribuidas (al género) entre hombres y mujeres.

  • VIOLENCIA SEXUAL (VS): Cualquier acto sexual o intento de obtener un acto sexual, comentarios o insinuaciones sexuales no deseadas , actos de tráfico de personas, o contrarios a la sexualidad de una persona usando coerción, por cualquier persona independientemente de la relación con la sobreviviente, en clualquier entorno incluyendo pero no se limita al hogar y trabajo.

El desarrollo de este programa de autoformación virtual es una adaptación de la versión original en inglés del curso para Manejo clínico de sobrevivientes de violencia sexual y violencia de pareja de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA). Esta adaptación para América Latina y el Caribe hispanohablante se realiza en el marco de la Iniciativa Spotlight: Para poner fin a la Violencia contra las Mujeres. 

La Organización Panamericana de la Salud (OPS) y UNFPA LACRO codirigieron la traducción y adaptación de los contenidos para la región de América Latina y el Caribe Hispano.

La OPS y el UNFPA han tomado todas las precauciones razonables para verificar la información contenida en esta publicación. Sin embargo, el material publicado se distribuye sin garantía de ningún tipo, ya sea expresa o implícita. La responsabilidad de la interpretación y el uso del material recaen en el lector. En ningún caso OPS o UNFPA serán responsables de los daños derivados de su uso. 

Las denominaciones empleadas y la forma en qué aparecen presentados los materiales y datos no implican la expresión de opinión alguna por parte de OPS y el UNFPA  sobre la condición jurídica o nivel de desarrollo de países, territorios, ciudades o zonas, o de sus autoridades, ni respecto de la delimitación de sus fronteras o límites. Las líneas punteadas y discontinuas en los mapas representan líneas fronterizas aproximadas para las cuales puede que aún no haya un acuerdo total. 

Los ejemplos empleados para ilustrar algunos de los temas se basan en el intercambio mantenido durante el proceso de adaptación con algunos representantes país de las oficinas país de UNFPA y OPS de la región de América Latina y el Caribe Hispano.

La mención de empresas específicas o de ciertos productos de fabricantes no implica que estén avalados o recomendados por la OPS y / o UNFPA con preferencia a otros de naturaleza similar que no se mencionan. Salvo errores y omisiones, los nombres de los productos patentados se distinguen por letras iniciales en mayúscula.

Esta es una adaptación de un trabajo original de la OPS. Los puntos de vista u opiniones expresadas en la adaptación del curso en línea son responsabilidad exclusiva de las/os autores de la adaptación y no necesariamente reflejan los puntos de vista de OPS y el UNFPA.

Las personas a cargo del desarrollo de este programa de e-learning fueron: Claudia García Moreno, Megin Reijnders y Elisabeth Roesch. Weknowtraining.ca, quien también implementó el desarrollo del programa de e-learning, proporcionó el diseño gráfico, el diseño instruccional y el guión. Wilma Doedens, UNFPA, Chen Reis, OMS, Marian Schilperoord, ACNUR desarrollaron versiones anteriores de este aprendizaje electrónico, en el que se basaron estos módulos.

Versión en español: Traducción al español, Aitana Mingot.
Desarrollo del curso virtual a cargo de Colectivo Nómada S.A:
   – Desarrollo Fullstack por Gaudy Rodríguez.
   – Diseño gráfico por Olga Cajina.
   – Ilustración y Animación 2D por Adriana Sánchez.
   – Fotografías del banco de imágenes de Colectivo Nómada y UNFPA.
   – Manejo de proyecto por Priscilla Mora Flores.
Contextualización de contenidos para América Latina y Caribe Hispano: Lucía Van Vethoven.
La revisión estuvo a cargo de: Alejandra Alzérreca por UNFPA LACRO, Britta Baer y Maria del Carmen Teijeiro por OPS.

Para citar se sugiere: Curso en línea Manejo Clínico de sobrevivientes de violencia sexual y violencia de pareja. Washington, DC: Organización Panamericana de la Salud y Fondo de Población de Naciones Unidas; 2021. Licencia CC BY-NC-SA 3.0 IGO.

Traducción oficial y adaptación de la versión original en inglés:
Elearning: Manejo clínico de violencia sexual y violencia de pareja.
©Organización Mundial de la Salud, 2021.

© UNFPA and PAHO, 2021.
Derechos reservados. Este trabajo se encuentra disponible bajo la licencia Creative Commons Attribution-NonCommercial-ShareAlike 3.0 IGO license (CC BY-NC-SA 3.0 IGO; https://creativecommons.org/licenses/by-nc-sa/3.0/igo).

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